Tu primera sesión de masaje: qué esperar y cómo prepararte
Si nunca fuiste a un masaje, te contamos cómo es una sesión de principio a fin, qué conviene avisar antes, cómo prepararte y qué hacer después.
Ir por primera vez a un masaje puede generar dudas: cómo es, qué hay que llevar, qué se dice. Acá va una guía simple para que llegues tranquilo.
Antes de la sesión
- Consultá lo básico al contactar a la masajista: tipo de masaje, duración, precio, dirección y si atiende en un lugar o a domicilio.
- Contá qué buscás: relajarte, aflojar una contractura, aliviar el cansancio de las piernas.
- Avisá si tenés alguna condición: lesiones, operaciones recientes, embarazo, presión alta, várices o alergias a aceites o cremas.
- Llegá puntual y, si podés, con unos minutos de margen.
- Evitá comer mucho justo antes.
Durante la sesión
La masajista te va a indicar cómo ubicarte en la camilla. Siempre vas a estar cubierto con una toalla o sábana, y solo se descubre la zona que se trabaja. Tenés derecho a pedir más o menos presión, a que no se trabaje alguna zona o a hacer una pausa: no hace falta aguantar nada que te resulte incómodo.
Podés charlar o quedarte en silencio: las dos cosas están bien.
Después de la sesión
- Levantate despacio, sin apuro.
- Tomá agua.
- Es normal sentir somnolencia o algo de sensibilidad en las zonas trabajadas.
- Si te gustó, preguntá cada cuánto te conviene volver según lo que necesitás.
Cómo elegir la masajista
Mirá las fotos, la zona de atención y la descripción de servicios de cada perfil, y elegí según el tipo de masaje que buscás. En nuestro listado de masajistas terapéuticas podés filtrar por zona y barrio.